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Avicii cumpliría 37 años: su historia vuelve a poner el foco en la salud mental

Ocho años después de su muerte, recordarlo también abre una conversación necesaria sobre salud mental, prevención del suicidio y la importancia de pedir y ofrecer ayuda.

El pasado 8 de septiembre, Avicii hubiera cumplido 37 años. Su música continúa sonando en pistas, radios y playlists alrededor del mundo, pero su historia también permanece ligada a una conversación que excede ampliamente a la industria electrónica: la importancia de cuidar la salud mental y hablar sobre el suicidio desde la prevención.

Septiembre tiene, además, un significado particular en este terreno. Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, y durante el mes se desarrollan campañas destinadas a visibilizar el problema, reducir el estigma y acercar herramientas de acompañamiento.

En Córdoba, precisamente este septiembre se puso en marcha la campaña “Iniciar la Conversación”, impulsada por la Municipalidad y el Programa Provincial de Prevención del Suicidio, con el objetivo de promover el diálogo y difundir la red pública y gratuita de contención profesional.

De “Levels” a convertirse en una figura de una generación

Nacido como Tim Bergling, Avicii comenzó siendo adolescente a compartir sus producciones y remixes en Internet. En 2011, “Levels” impulsó definitivamente su reconocimiento internacional y lo convirtió en uno de los nombres centrales de la explosión global de la música electrónica durante aquella década.

Después llegarían canciones como “I Could Be The One”, “Wake Me Up”, “Hey Brother” y “The Nights”, además de grandes giras, colaboraciones, nominaciones y actuaciones en algunos de los principales escenarios de la electrónica.

Pero detrás de una carrera que avanzaba a enorme velocidad también existía otra realidad. El 29 de marzo de 2016, Bergling anunció que dejaría las giras y las actuaciones en vivo al finalizar aquel año. Su última presentación tuvo lugar el 28 de agosto de 2016 en Ushuaïa Ibiza, cerrando una etapa marcada por años de actividad prácticamente ininterrumpida.

La decisión colocó entonces sobre la mesa algo que muchas veces permanece fuera de las fotografías de festivales, los rankings y las grandes pistas: la salud de quienes trabajan dentro de una industria sometida a ritmos particularmente exigentes.

Hablar de Avicii también es hablar de salud mental

Avicii murió el 20 de abril de 2018, a los 28 años. En los años posteriores, su familia impulsó la Tim Bergling Foundation, una organización que trabaja, entre otras áreas, alrededor de la salud mental y la prevención del suicidio.

Recordar su figura no implica reducir una vida ni una carrera artística a las circunstancias de su muerte. Tampoco existe una única explicación para un suicidio: se trata de un fenómeno complejo en el que pueden intervenir múltiples factores personales, sociales, psicológicos y contextuales.

Su historia, sin embargo, permite abrir una conversación particularmente relevante dentro de la música electrónica sobre el cuidado de quienes forman parte de ella y sobre la necesidad de reconocer el sufrimiento y buscar ayuda.

La salud mental, una conversación necesaria dentro de la industria

La historia de Avicii también contribuyó a que la industria musical comenzara a hablar con mayor visibilidad sobre cuestiones que durante años permanecieron en segundo plano.

Las giras continuas, la falta de descanso, la exposición pública y las exigencias profesionales pueden convertirse en factores de presión para quienes desarrollan sus carreras dentro del entretenimiento. Esto no significa establecer una relación directa entre esas circunstancias y el suicidio, sino reconocer la importancia de disponer de redes de apoyo, espacios de escucha y acceso a atención profesional.

En Argentina, los intentos de suicidio son considerados un problema prioritario de salud pública y son un evento de notificación obligatoria desde 2023. Los datos oficiales muestran además que se trata de un fenómeno que requiere un abordaje específico, particularmente entre adolescentes y jóvenes. 

Las señales que no conviene minimizar

No existe una lista capaz de predecir por sí sola una conducta suicida. Sin embargo, algunos cambios pueden indicar que una persona está atravesando un período de intenso sufrimiento y necesitan ser tomados en serio.

Entre ellos pueden aparecer el aislamiento de familiares y amistades, la pérdida de interés por actividades que antes generaban disfrute, cambios bruscos de comportamiento, alteraciones del sueño o la alimentación, dificultades para comunicarse, expresiones de desesperanza o de sentirse una carga, despedidas inusuales o regalar pertenencias importantes.

La Municipalidad de Córdoba también menciona entre las señales que requieren atención la apatía, los cambios repentinos de conducta y, especialmente, las manifestaciones verbales relacionadas con quitarse la vida o con creer que los demás estarían mejor sin esa persona. Ante estas situaciones, la recomendación oficial es no subestimarlas, evitar los juicios de valor, mantener una actitud empática y facilitar el contacto con los servicios de salud.

Preguntar, escuchar y acompañar

Cuando alguien atraviesa una crisis, hablar puede formar parte de la prevención. Preguntar cómo se siente, escuchar sin juzgar ni retar y evitar minimizar aquello que está viviendo son algunas de las herramientas disponibles para familiares, amistades y personas cercanas.

También es importante buscar referentes de confianza y acompañar a la persona para que pueda acceder a atención profesional. No se trata de asumir individualmente la responsabilidad de resolver una crisis, sino de estar presente y ayudar a construir un puente hacia quienes están preparados para intervenir.

Ese es precisamente uno de los ejes de la campaña que Córdoba desarrolla durante septiembre: iniciar conversaciones sobre aquello que muchas veces resulta difícil poner en palabras y acercar a las personas a una red profesional de acompañamiento.

Dónde pedir ayuda en Córdoba

Quienes atraviesen una crisis de salud mental —o estén preocupados por un familiar, amigo o conocido— pueden comunicarse en Córdoba Capital al 0800-888-5555. Se trata de una línea municipal gratuita, confidencial y disponible las 24 horas, todos los días, atendida dentro de una red de orientación y acompañamiento en salud mental y adicciones.

Ante una emergencia o una situación de riesgo inmediato, se puede llamar al 911 o al servicio de emergencias médicas 107. La Municipalidad también informa el 135 como línea de Asistencia al Suicida.

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