Cosquín Rock 2020 – Día 1: Pilusos convergentes

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20 años del festival más grande del país que apostó a un escenario exclusivo de música electrónica. 55 mil personas llenaron el Aeródromo de Santa María de Punilla.

Las historias a las que estamos acostumbrados a leer, escuchar, ver, tienen un/a protagonista que centra la historia y que reparte, en su carácter de principal, el juego para sus acompañantes en el participación de los sucesos. En este caso, el día 1 del Cosquín Rock tuvo al “piluso” como la primera figura en los 20 años del festival.

Este accesorio de vestimenta, en forma de gorrito, fue el factor en común entre lxs distintxs asistentes del mega evento desarrollado en el Valle de Punilla. Escenario donde uno se detenía a ver a determinados artistas los pilusos acaparaban el espacio. De color negro, beig, crema, con logo de los 20 años del Cosquín Rock, con alguna frase, parches o pines, recorrieron el predio durante todo el día.

Foto: Cosquín Rock / Instagram

Artistas como Cazzu también su unieron al follage de los pilusos. La referente del trap usó el gorrito durante su presentación en el escenario sur (Día 2) y dejó una de las frases más importante del festival: “Vinimos por la música. La música es todo”. Una definición que describe todo el festival: la gente fue por la música. La fusión de distintos géneros, nichos culturales, dentro de un solo lugar, construyen la convivencia de la música en el Aeródromo como un templo en donde hay que estar.

20 años – Día 1

La apertura de la vigésima edición del “Cosquín” venía con fuertes condimentos desde la previa. Por ejemplo, los anuncios de la presentación de “Charly” -quien luego se bajó por un problema de salud- junto a su banda “El Aguante and The Prostitution”.

Otro plato importante también era la vuelta de Divididos al festival y el reagrupe de Los Caballeros de la Quema. Además la inclusión del referente del rock argentino Skay Beilinson y bandas consolidadas como Las Pastillas del Abuelo, Guasones, entre otros artistas colocaron aproximadamente a 55 mil personas, en un predio rodeado por las sierras cordobesas.

La apuesta exclusiva

En el 2019, la producción del Cosquín Rock decide insertar la música electrónica en uno de sus escenarios. Para el 2020 apostaron más fuerte. Redoblaron los esfuerzos y la electrónica tiene un escenario propio, con un lineup íntegro sumando a artistas locales, nacionales e internacionales. Combo completo y agrandado.

El primer día del BNP Stage abría con las expectativas puestas en concentrar un espacio exclusivo para lxs amantes de este género que se destapa ante la industria de la música en Argentina. El escenario se encontraba colindante -separado por alguna arboleda, carpas y paneles- del escenario principal.

La apertura de la cabina -con todo lo que eso implica- la inició la joven DJ, productora y promesa de las escena local, Borovick. Su estilo aggiornado al minimal house le dieron los primeros sonidos a la tarde que amagaba todo el tiempo con dar un diluvio. El segundo turno lo tuvo Mai Lawson la reconocida DJ de la ciudad siguiendo la línea del house.

El formato live tiene en sus presentaciones momentos únicos y por eso el dúo She Teiks -quien se sumó a la ola del piluso- llevó este estilo al BNP Stage. Por primera vez suena un “live” en Cosquín Rock y es del dúo cordobés. She Teiks ya había presentado su nuevo formato en un festival, más precisamente en  “La Nueva Generación”, con muy buena repercusión.

Foto: Cosquín Rock / Instagram

Desde Buenos Aires, Belu Clavero importó sus sonidos house a los aires serranos de Punilla presentándose por primera vez en Córdoba. Clavero le entregó la cabina al segundo “live” de la tarde: May Seguí, reconocida DJ cordobesa, siguió la línea house que musicalizaba.

El turno de los internacionales

La puntualidad que enmarca al festival subió a las 18:45 a uno de los DJ referentes de la escena mundial: Satoshi Tomiie. El productor japonés recibía la primera oleada fuerte de gente que llegó a escuchar su característico deep house y una línea musical se iba corriendo para el lado melódico.

La Fleur entró a la cabina del escenario exclusivo de electrónica comenzada la noche en el Cosquín Rock. Primera presentación de la DJ sueca en Córdoba donde descubrimos una artista con sonidos ácidos dentro del house.

Foto: Buenas Noches Producciones / Instagram

Párrafo aparte se merece el público que estaban en otros escenarios y en descansos recorría el BNP Stage. Llegaban por una cerveza al puesto de venta y se quedaba a escuchar por un rato. Entre los asistentes se conversaba: “venis por una birra no te das cuenta y te enganchaste. Se te va la hora”, mientras sonaba la banda de Charly al lado, en un homenaje al icono más grande del rock nacional.

El momento de quienes les gusta el progressive house, por lo melódico, llegó al escenario exclusivo de música electrónica. Uno detrás de otro fueron los DJs que le dieron paso al house melódico y groovero.

Primero fue Roy Rosenfeld quien ingresó a la cabina con sonidos limpios, ambient y que fueron mutando hacía un sonido más grave y con groove. Un progre limpio lo podríamos catalogar. The Biggest Heart fue el track del propio Rosenfeld que sonó en la pista de pasto, como quien manda un mensaje al público.

El segundo DJ con sonidos melódicos se subió a la cabina y un par de gotas amenazaron al público para sacar pilotines. Khen desarrollo su set con su impronta: progresivo y deepero. La variación entre los sub generos subió la intensidad de la pista a la medianoche de Santa Maria de Punilla.

El cierre quedó para un sonido más elevado. Un melodic techno de la mano de Jeremy Olander que dio un set apropiado para el cierre de un gran día para el escenario de música electrónica. 

Sin mediar inicios el primer track sonó fuerte ante un cierre cattaniesco de Khen. Seco o con groove, Olander dio un recorrido melódico con su música. Sobre el final del set sonaron las vocales de Corona con Rhythm Of The Night para apaciguar a las almas junto con las primeras gotas de la noche.

Un track más sonó ante el pedido del público, mientras la lluvia se hacía más copiosa, y se iban cerrando los distintos escenarios en el Aeródromo. El escenario de electrónica en el Cosquín Rock dio una presentación de disfrutar la música desde otro lado. Tener otra perspectiva de que es la música. El proceso está en marcha, la música electrónica está en el festival más grande de Latinoamérica y hay que aprovechar las experiencias únicas.

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