Córdoba Beat estuvo en exclusiva con el legendario DJ y productor inglés Nick Muir, previo a su presentación en Salta, de la mano de Rarest Producciones. Un mano a mano imperdible.

Si de leyendas de la música electrónica hablamos, sin dudas Nick Muir aparecerá en la lista. Amigo y compañero musical de John Digweed y una de las cabezas del mítico sello Bedrock, Nick es un artista del que se puede aprender mucho.

Entre copas de vino, chinchulines y unos cálidos rayos de sol, nos sentamos en exclusiva con Nick Muir previo a su presentación en la ciudad de Salta, en una fiesta producida por la reconocida productora local Rarest.

En este mano a mano intentamos conocer un poco más sobre su carrera, sus gustos, su relación con Argentina y su interminable sabiduría.

– Estás de nuevo en Argentina, un país que te quiere mucho. ¿Cómo te sentís al estar nuevamente acá?

– Puede sonar medio cursi pero es un sueño para mí venir acá. La energía y la amabilidad de la gente acá, los sentimientos, la atmósfera de la gente para mí es como ningún otro lugar en el mundo. Es algo muy especial, fue algo inesperado. Es una experiencia maravillosa y siempre que vengo acá me impresionó por el lugar así que… ¡muchas gracias Argentina!

– Tu relación con la música empezó con el piano, el rock y la música tradicional, para luego aterrizar en la música electrónica. ¿Por qué elegiste cambiar? ¿Por qué te quedaste en la música electrónica?

– Hay algo con la electrónica que hizo ruido en mi qué es la secuenciación. Me gusta mucho el sonido de los secuenciadores. Lo que me hacía ruido es ese tiempo regulado, el ritmo que hacen. El sonido de los secuenciador es tan firme y tan regular, no pasa con todo el mundo pero realmente me gusta. Mucha gente decía que no le gustaba ese tipo de cosas porque no era humano pero para mí eso nunca importó. Simplemente me gusta el sonido. Cuando las computadoras se involucraron en la música podías secuenciar 16, 24 o 30 tracks, la cantidad que quisieras. Fue como un regalo, un sueño hecho realidad. Yo era un pianista y cuando los secuenciadores llegaron tuve que desaprender todo lo que había aprendido antes y aprendí esta nueva forma de hacerlo. Esa música tuvo un sentido mayor que cualquier otra música para mi.

Nick Muir junto a Johnny Hallyday, en su época de pianista. Foto: Nick Muir / Electrónic Groove

– Y de tantos géneros, ¿por qué elegiste al progressive house?

– Tienes que acordarte que cuando empezamos a hacer esta música no había géneros. El “progressive house” realmente no existía. Lo que yo recuerdo era que existía el acid house y era lo que se escuchaba en Inglaterra a finales de los 80. Esa música sonaba bien pero después empecé a escuchar música de lugares como Italia o España donde había más música involucrada y eso tuvo más sentido para mí. La idea de que no tenía que ser tan simple. Cuando escuche música me di cuenta que era algo que yo podía hacer. Había un poco más de información musical y ahí es cuando John Digweed y yo empezamos a trabajar en ese sonido en vez de ese sonido básico. Quería poner un poco de mi música en esos secuenciadores y ese beat. Después de algunos años la gente le empezó a decir progressive house pero nosotros ya estábamos haciendo esa música desde antes.

– Estás constantemente creando música, de todo tipo. ¿Cómo te mantenés inspirado? ¿Cómo alimentas tu creatividad?

Esto nunca fue un problema para mí porque yo soy un fanático de la música y escucho todo tipo de música. Se que John es igual, su pasión viene del hecho de que ama la música. La razón por la que él hace lo que hace es porque realmente disfruta de escuchar un track que le guste y mostrárselo a las personas y yo soy igual. Escucho y busco música que signifique algo para mí y para nosotros. La inspiración viene de escuchar a alguien hacer algo realmente brillante que no necesariamente estés esperando y si escuchas algo así inmediatamente te inspira a hacer algo así. Si yo estoy en el estudio y estoy haciendo un track puedo decir “Ok, suena bien”. Después escuchas otra cosa y decís “¡Wow! Eso está bueno” y te activa para hacer algo nuevo. La música está hecha para compartirse entre amigos, es información y si escuchas algo que te inspira, te empuja a hacer algo mejor. Porque como lo veo yo la música me habla y yo quiero hablarle a ella quiero contribuir. Yo quiero que la música sea algo real, no quiero imitar, quiero hacer algo que sea real. Ésa es mi motivación.

– ¿Cuáles dirías que son las claves para mantenerse en el top por tantos años?

– Es un compromiso que tenés que hacer. No es fácil porque tenés que pasar cierta cantidad de tiempo haciendo lo que haces si querés que tu track suene bien. Tenés que preocuparte por lo que estás haciendo y tenés que hacer lo que llamamos en Inglaterra la “milla extra”. Tenés que hacer ese pequeño esfuerzo extra. No es fácil porque tenés que pasar cierta cantidad de tiempo haciendo lo que haces y no conformarte con lo que sabes que no es lo que lo mejor que podés dar. Toma tiempo y energías y no es fácil. Puede ser mentalmente desafiante. Pero si estás preparado para hacer el esfuerzo y si estás preparado para atravesar un poco del dolor que requiere hacer algo un poco mejor, aparecerás al otro lado con algo que valga la pena tener.

– Según tu opinión, ¿qué te parecen los artistas y la escena electrónica argentina y en particular la escena del progressive house?

– La música electrónica de acá significa mucho para mí. Hernán Cattáneo es un muy buen amigo mío y escucho mucho lo que toca pero lo bueno de Hernán es que es progresivo pero también está un poco en el borde. Si yo le envío un track a Hernán y es muy progresivo, no va a ser para él. Pero si tiene algo arriesgado, eso sí le va gustar. El tema con Argentina es que es un país muy musical. Hay muchos músicos talentosos como Astor Piazzola o Marta Algerich, una de las mejores pianistas que existieron. John siempre me dijo, cuando empezábamos a hacer música dance, que le gustaba escuchar algo de música ahí dentro. Y eso es lo que pasa en Argentina. Les gusta el groove, les encanta la parte bailable de ella, les encanta la idea de que sea poderosa pero le gusta que haya un poco de música también. Me parece que por eso nos comunicamos tan bien con la gente de Argentina. Porque les gusta la música y a mi también. En la escena del progressive house de Argentina entienden eso y entienden la música que nosotros hacemos. Es una linda relación.

Nick Muir en Córdoba (Fruta). Foto: Facebook Nick Muir

– ¿Qué música escucha Nick Muir cuando no está escuchando música electrónica?

– Lo que sucede es que la música dance es un poco adictiva (risas). Creo que después de que encontré la música dance y empecé a trabajar con ella, me encontré escuchando un montón de DJs, porque lo encontré un poco adictivo. Pienso que soy muy afortunado de trabajar con John Digweed porque realmente me gusta la música que pasa, así que debo decir que pasó mucho tiempo escuchando lo que John hace. Pero también me gusta escuchar un poco de Pink Floyd -sé que John también lo hace-. Nos gusta también un poco de New Order y mucha música de los 80. Algo de música clásica moderna también. Me gusta escuchar a (Karlheinz) Stockhausen, que es música electrónica experimental alemana. Me gusta también Frank Zappa porque su música es muy desafiante. Pero mayormente escucho música dance nueva, porque soy un adicto (risas).

– Por último, simplemente… ¿qué es la música para vos?

– No estoy seguro pero lo que siento es que es una forma de comunicación. Es la comunicación del alma. No es algo que puedas describir en palabras pero es algo que sabes cuando la escuchas. Es información de un tipo particular, que significa algo para vos. Te hace sentir de una manera especial. Son vibraciones que llegan a ti de una forma particular. Es difícil de describir pero lo sabes cuando lo escuchas y… es música.


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