Hoy en día ir a fiestas de música electrónica es un plan que abarca más sensaciones y experiencias que lo que puede sugerir el consumo orgánico de la música en sí. Se trata nada más y nada menos que ir de fiesta, una experiencia más social que musical.

Si retrocedemos en el tiempo – apenas unos años – y analizamos la agenda de shows en Córdoba, sólo Juan Carlos Jiménez Rufino alias La Mona era un posible éxito en la taquilla de un gigante como Forja Centro de Eventos, más allá de alguna presentación de álbum por algún otro cuartetero de moda. Pero nadie más que Jiménez podía hacerlo casi de manera sistemática en cada una de sus presentaciones, por ende, si algún buen aventurado afirmaba que shows de música electrónica iban a replicar los resultados del recientemente convocado por Perry Farrell, hubiera sido tratado de loco.

Sin embargo esto sucedió, y sin dudas hoy la música electrónica ganó terreno notoriamente en el mainstream cordobés, ejemplo claro son las últimas dos presentaciones de Hernan Cattaneo divididas en cuatro noches con un promedio de diez mil asistentes por velada.

La expansión de la música electrónica sumó adeptos, adeptos a shows de envergadura, eventos masivos, donde por cuestiones de taquilla los artistas convocados por los productores son headliners, extranjeros, y por lo general, nombres conocidos y ya familiares para muchos por sus frecuentes presentaciones en la ciudad.

¿Clubbers?

Esta masificación y el nivel de sus producciones puso a Córdoba en el mapa como la principal plaza de eventos de música electrónica en Argentina, pero el efecto paralelo fue prácticamente borrar del mapa la escena club. Durante años, Córdoba fue conocida por sus cálidas y acogedoras noches en muchos clubes que hoy ya no existen como Peekaboo, El Ojo Bizarro, Hangar 18, El Sol, Era Groove House, Dorian Gray, Bomvoyage, El Sol, Torre del Río, Feel Club, Infierno, Lokitas, son sólo algunos de los nombres propios de locales bailables que semana a semana le daban vida a la escena nocturna cordobesa más alejada del tunga-tunga y que hoy, por cuestiones de mercado, ya no existen.

La resistencia

En este contexto, los artistas locales o internacionales que no poseen la capacidad taquillera de los más populares, encuentran pocos espacios en la agenda cordobesa. Claro que si decimos pocos es porque aún existen reductos donde los más chicos, o simplemente los que producen y pinchan música para no ‘’romper’’ gigantes pistas, tengan su lugar, su guarida. Bela Lugosi ubicado en Güemes, semana a semana abre sus puertas, (tanto las del bar, como la de su pista bailable) para que aproximadamente una decena de artistas locales pisen la cabina de la esquina vampira cada fin de semana. El proyecto nació como bar, luego sumó la pista que actualmente conocemos y ya recorre una trayectoria de siete años.

Quien te quita lo Bailado

Club Belle Epoque es otro refugio para el underground cordobés. Este club, que atraviesa y festeja su décimo aniversario en el año que corre, es un espacio donde su curaduría abarca varios géneros musicales en el cual la música electrónica siempre estuvo presente a lo largo de esta década ganada para la taberna del centro. Quien te quita lo bailado es el ciclo de fiestas del club que apunta a la música electrónica sin prejuicios, a salirse del four to the floor convencional si es necesario y sumergirse en propuestas alternativas, con otra búsqueda, alejándose de las modas o las formas convencionales de consumir música electrónica.

Si bien citar la frase “Por que yo quiero bailar con un ritmo más nocturno, más profundo, más sensual, basta ya de minimal” es citar algo escrito 11 años atrás, sigue siendo sin dudas una frase que puede definir en la actualidad perfectamente a su autor, Matías Aguayo, quien posiblemente sea el artista que mejor represente lo que este ciclo promulga. Es por eso que la segunda entrega de Quien te quita lo bailado contará con la presencia del mismísimo Matías con su performance, un híbrido entre Dj y Live Set.

La frase anteriormente citada pertenece a Minimal, uno de los mayores éxitos de Matías, donde toda su letra es una especie de protesta hacia la música sin alma, sin groove y si pensamos que este track fue compuesto y lanzado a la venta en 2008 en pleno auge mundial del minimal techno, podemos analizar que la identidad de Matías y su forma de expresarse a través de la música nunca estuvieron condicionadas por las modas.

Desde sus inicios junto a Dirk Leyers en la dupla Closer Musik, sus primeros lanzamientos por Kompakt a la actualidad como cabeza de Comeme. El sello discográfico, mejor definido por Matías como una fantasía colectiva, que la carrera de Aguayo nos da material para escribir un libro, pero así como él mismo prefiere no pasar encerrado meses en el estudio y conectar con su obra a través de la gente en sus shows, es que la mejor forma de conocer y entender a Matías Aguayo es vibrando de cerca con lo que su Dj/Live Set transmite.

Matías Aguayo en Córdoba

Tras la primer entrega de “Quien te quita lo bailado” con el Dj porteño Diego Rok, llega a Club Belle Epoque, Matías Aguayo acompañado por la dupla local She Teiks compuesta por María Paz Artundo y Belen Galliano. La cita es el viernes 5 de abril a partir de las 23:00 hs. Las entradas tienen un valor de $250 y se pueden adquirir por Alpogo.com.


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