Como Dj y productor pasó por varias etapas hasta encontrar un objetivo claro de lo que quiere lograr con su música. Te invitamos en esta nota a conocer o revivir lo que es Kölsch y como logró consolidar sonidos y melodías que admiran sus colegas y, por sobre todo, el público. 

Rune Reilly Kölsch, nació en Dinamarca hace 42 años, aunque el mismo afirma que es mitad irlandés y mitad alemán. Antes de tener su alias final como Kolsch, tuvo otros que fueron marcando sus etapas en las que logró hits que llegaron al puesto numero 1 o que lograron fama mundial. Sin embargo siempre siguió en búsqueda del sonido que realmente lo identifique y tras un largo camino, o viaje (concepto fundamental en sus obras), llegó a destino marcado por las experiencias, influencias y maduración para ser el artista que conocemos hoy.

El comienzo de la búsqueda

Cuando inició su carrera profesional también comenzó una búsqueda por ser ese artista que represente lo que era el, en cuanto a sus gustos, conocimientos y vivencias. En la segunda mitad de la década del 90 comenzó formando el dúo Artificial Funk junto a su medio hermano Johannes Torpe con quien también fundaría el sello Arti Fati Records.

Luego en su etapa solista pasó por diferentes alias como Rune RK, Rune, Enur and Ink & Needlee. En los que logró éxitos como Calabria (más de uno se sorprendera con este dato) bajo el alias de Rune RK obteniendo el premio como mejor álbum dance danes en el 2003 y el álbum Når Tiden Går Baglæns que alcanzó el número 1 en el chart de Dinamarca.

En entrevistas Kólsch ha declarado que ha pesar de tener un gusto amplio por la música sus raíces están en el techno y los sonidos de  Detroit y Chicago. Y esto se vuelve evidente a mediados de la década del 2000 cuando bajo el A.K.A Ink & Needlee las producciones musicales  comienzan a formar lo que sería Kolsch en la década siguiente.

Un motor llamado Kompakt

Kolsch tenía en claro de su identidad sonora, su mayor influencia fue y sigue siendo “Blade Runner” en donde se logra una mezcla más que interesante entre lo futurista y lo clásico, tanto en lo visual como en lo sonoro. Para llegar a plasmar esa identidad tan buscada necesitaba un espacio o compañía que le brinde las posibilidades. Y la posibilidad llego con una llamada de Michael Mayer co-fundador del sello Kompakt del cual era admirador y respondió afirmativamente. En las comunicaciones que mantenían vía e-mail Mayer vió que su apellido era Kolsch por lo que le dijo que ese debía ser su nombre, sobre todo por que es del dialecto de Colonia, ciudad del sello Kompakt.

Ya en el sello, lo ayudaron a desarrollar su sonido y seguir buscando algo más. Se sentía muy cómodo produciendo allí, ya que no se preocupan por elaborar hits, sino en liberar la capacidad de los artistas para que elaboren piezas que sean experimentales, conceptuales y lo más locas posibles.
Este contexto fue el ideal para lograr su objetivo que era contar o revivir momentos de su vida a través de una identidad sonora propia.

Los Álbumes de la vida

En 2013 lanzó el primer álbum en Kompakt: 1977. Este evoca a momentos de su niñez viviendo en una comunidad hippie en Copenhague y pasando los veranos en Alemania con sus abuelos. Comenzó a redefinir nuevas variantes del techno en un curso más melódico, como lo que hoy conocemos como el melodic techno.
Con tracks como Loreley y Opa, Kolsch dio comienzo a una etapa definida en su carrera con sonidos y melodías que lo caracterizan para ser aclamado por gran parte de la escena electrónica mundial.

El siguiente álbum que comprendería otra etapa de su vida fué 1983. Inspirado en un viaje de días realizado con sus padres en un coche viejo desde Copenhague  hasta el sur de Francia escuchando música propuesta por los integrantes con el objetivo de lograr paisajes sonoros respetando su estilo de techno melódico.
Como una representación de fría a calor, de invierno a verano, 1983 se propone como un viaje de sensaciones en el que vas creciendo mientras transcurre  y comienzas a preguntarte quién eres como ser humano y cuál es tu personalidad.

El álbum que completa esta trilogía, como una conclusión del crecimiento de Kolsch, es 1989 en el que trata más su adolescencia, como una etapa difícil donde todo recuerdo era gris y la música era su “salvadora”. Por eso podemos encontrar dentro del álbum el track “grey” caracterizando ésta etapa de su vida con nuevas melodías y beats techno.

Si interpretamos estos álbumes de manera liviana, podemos decir que Kolsch ya ha madurado como Dj y productor para comenzar una nueva etapa, con una mirada distinta y es lo que resta por ver en su futuro.


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