Mano a mano exclusivo con Mariano Mellino donde le preguntamos sobre cómo llegó a la música electrónica, su relación con el público cordobés, su vida por fuera de la música y mucho más.

El DJ y productor oriundo de Buenos Aires Mariano Mellino pasó nuevamente por Córdoba, una ciudad que lo ha sabido albergar desde hace varios años. En ese marco, estuvo con Córdoba Beat en un mano a mano exclusivo donde tuvimos la chance de hablar de música, sus inicios, objetivos para este año y mucho más.

– De nuevo en Córdoba, te tocó estar en una linda fecha como Tale Of Us en Forja. ¿Cómo viviste la noche?

– La noche fue increíble. La verdad es que superó mis expectativas, tanto mi set como también Tale Of Us, me encantó. Me pareció que pude absorber mucha información con respecto al sonido que hacen ellos, por dónde va la línea musical de ellos también. Obviamente son artistas que son muy referentes a nivel mundial y siempre es bueno escucharlos para ver con qué caudal de música cuentan, que están poniendo a nivel mundial. Y también con respecto a mi set quedé muy contento. Era un set donde tenía que manejar mucho el tema del sonido de ellos con lo que hago yo y buscar la forma de ser dinámico. Poder mantener la línea, no ir tan arriba. Eso fue lo que intenté hacer y terminé muy contento. Y bueno, obviamente la producción de BNP, la estructura, el escenario, la gente que se portó de 10 y estaba con muchas ganas. La verdad que muy contento.

– Córdoba es una ciudad que te quiere y espera mucho siempre. ¿Cómo te sentís cada vez que venís y como es tu relación con el público de acá?

– Con Córdoba tengo una comunión muy linda, ya hace muchos años que vengo. En realidad no hace muchos años, hace tres años que vengo. Parece que hace mucho porque vine un montón de veces (risas). Estoy súper contento con la gente de acá. Como decís vos, me esperan, me tratan súper bien, siempre están agradecidos de que venga y me dicen cosas lindas. Me apoyan y no solamente cuando vengo. Por ahí no estoy y me escriben “cuando venís” y también están siempre apoyando mi música. Es una de mis ciudades favoritas, siempre lo digo. El público también considero que es un público que tiene mucha apertura para que vos puedas sonar y demostrar lo mejor que tienes al alcance así que eso también para un artista es importante.

Foto: Buenas Noches Producciones

– ¿Cómo es Mariano Mellino por fuera de la música? ¿Qué haces cuando no estás mezclando, produciendo o escuchando música?

– Bueno, en realidad esas tres cosas que decís ocupan la mayoría de mi tiempo (risas) porque soy una persona que se dedica mucho al trabajo. Estoy constantemente escuchando promos o produciendo, viajando para tocar, ese tipo de cosas. Lo que busco hacer cuando tengo tiempo libre es estar con mis amigos, estar con mi novia, estar con mi familia. Me gusta mucho compartir lo simple de la vida: estar en el barrio con mi gente. La verdad es que soy bastante simple, no soy una persona que pase mucho tiempo buscando hacer cosas que no las siente. Después me gusta el fútbol también. Me gusta ir a la cancha de River. Soy bastante sencillo y simple. Más que nada es pasar tiempo con mis amigos.

– Tuviste un 2018 muy activo y con muchos logros alcanzados. ¿Qué objetivos tenés para el 2019?

– Como vos decís, tuve la posibilidad de cumplir muchos sueños con la música. Tuve la posibilidad de tocar con todos mis ídolos y los artistas que más son referencia para mi. También sacar en los sellos que quiero. Para este 2019 lo que espero es también sorprenderme un poco con lo que pase. Trabajar mucho para que pasen cosas buenas. Me gustaría este año editar en buenos sellos. Ya hay tres o cuatro lanzamientos fuertes, muy buenos, ya pactados. Seguir viajando y expandiendo mi música por el mundo y compartir cabina con Hernán y con los chicos de Sudbeat que son familia. Somos compañeros de trabajo que también tiramos todos para el mismo lado y es lindo siempre compartir juntos. Y con la música que venga lo que tenga que venir. Como te digo, me pasaron cosas tan buenas que quizás en algún momento no pensaba que pasen, entonces soy muy agradecido y lo que busco es seguir trabajando, no perder el foco y esperar que las cosas se presenten. Como por ejemplo esta fecha que hicimos ayer con Tale Of Us, hasta hace no mucho, no estaba en los planes y salió y fue hermosa. Así que creo que trabajando, estando humilde y con los pies en la tierra y enfocado, las cosas buenas tienen que llegar.

Foto: Mariano Mellino

– El año pasado publicaste una foto con Manu Chao. ¿Cómo es tu relación con otros géneros de música por fuera de la electrónica?

– En ese sentido soy muy, muy abierto la verdad. Escucho de todo. Por ahí no soy de esas personas que siguen o se ponen a bucear, investigar en diferentes géneros de diferente música pero no me molesta. Estoy con amigos y si quieren poner reggae, que me gusta mucho el reggae, te escucho. Si quieren poner, como vos decías, Manu, que pongan Manu que me encanta también. Si quieren poner cumbia, no me molesta. Incluso creo que cuando la música es buena, en el género que sea, siempre deja algo. Y hay veces que por ahí estoy escuchando, no sé, algo de reggae, alguna banda o el mismo Manu y me pongo a escuchar la producción de cómo están hechos, es inspiración. Me gusta el tango también pero como te digo nada de ser fanático de otros géneros pero si estar abierto a escuchar todo.

Foto: Mariano Mellino

– Tuviste la chance de viajar mucho. Tocaste en Europa, Sudamérica y hasta en Japón. ¿Qué análisis haces de las diferencias entre las escenas en otras partes del mundo?

– Tiene que ver mucho las culturas, la mentalidad de la gente que produce los eventos, en el público cómo se toma los eventos y como también se brindan los artistas. Cada país tiene su magia. Algunos, con diferencia de otros, quizás te exigen que tengas que estar más enfocado porque por ahí no están tan abiertos o tan preparados para el sonido que vos tenés para proponer. Ahí lo que hay que hacer es adaptarse un poco. Justamente la semana pasada hicimos una entrevista con Camilo García para la radio y él me preguntaba cuál era uno de los lugares más extraños más raro que me tocó tocar y le contaba de Japón. Ahí es muy brindado al artista pero vos también tenés que brindarte a ellos en el sentido de musicalmente estar a la altura y entender que quizás el progressive ahí no es tan fuerte. Quizás uno de los pocos artistas que le va bien es Hernán. Entonces lo que hay que hacer es amoldarse al sonido de ellos con lo que hacemos nosotros y lo pude hacer. Después en Europa hay algunos lugares, como por ejemplo Grecia o cuando hacemos los shows de Sudbeat en Amsterdam, donde podemos tocar nuestra música, la que tocamos acá también y a la gente le encanta. Por ahí en otros países como Israel, que uno piensa que es muy progressive y por ahí no están progressive, hay que adaptarse. También en muchas ciudades y países el techno y el tech-house son los principales géneros entonces el público está acostumbrado a eso. Hay que aggiornarse en cierta forma a cada lugar. Es muy importante tener un muy buen caudal de música y con eso ver para dónde vas a ir en cada presentación

Foto: Mariano Mellino

– Pensando en el pasado, ¿qué fue lo que te hizo elegir a la música electrónica?

– La música electrónica llegó a mí en un momento bisagra de mi vida que fue la pérdida de mi papá. En realidad, ya venía empezando a escuchar música electrónica con algunos amigos que son más grandes que yo y ellos ya iban a Pachá. Y ellos me decían “tenés que venir, tenés que escuchar música electrónica con nosotros”. Yo en ese momento estaba ahí un poco a la deriva con qué hacía, porque iba a los boliches y la verdad, como no sé bailar tampoco, me aburría y era muy tímido también, no me sentía muy cómodo dentro de una discoteca. Por suerte, la primera vez que escuché a Hernán en Pachá, en una Cream Spring, me sorprendió la música que estaba poniendo. En una fiesta, una SouthFest, me acuerdo de ver a Hernán estar tocando en el main stage a las dos semanas de que yo perdiera a mi papá. Lo vi a él solo en el escenario con todo el público de frente y me sentí en una situación más o menos parecida, porque yo me sentía solo en el mundo. Al verlo a él sólo con el público dije: “yo me siento así y quiero hacer eso”. Un delirio en ese momento, hablando 14 años atrás. A medida que fue pasando el tiempo me fue gustando más y más. Se fue dando así, muy natural. Después se alineó, terminó siendo así y fue un camino hermoso que estoy recorriendo donde tuve que aprender muchas cosas. Tuve que aprender a hablar inglés, tuve que aprender a usar las computadoras, aprender a usar internet, obviamente a producir y mil cosas así. Todo fue muy natural, paso a paso. Creo que la música me eligió y yo la elegí.

– Por último, una pregunta simple pero que nos gusta mucho hacer: ¿qué es la música para vos?

– Para mí la música es mi vida, literalmente. Por ahí la gente viene y quiere definir mi set. Porque dicen “tenés momentos que son melódicos, tenes momentos que va más arriba…” y yo les respondo que yo pongo música como soy. Creo que es la manera más natural que puedo expresarme, poner música como soy, como me sale. Hay momentos que quiero ir más arriba, hay momentos que quiero estar más melódico o poner algún vocal y generar más sensación, sentimientos. Y soy así también. Yo soy una persona muy natural, que se lo toma todo con mucha naturalidad y eso hace que también no me pese. Por ejemplo, ayer (en la noche de Forja) me decían los chicos “¿estás nervioso antes de tocar?” y no estaba nervioso. No es que lo digo de falsa humildad, si no que no soy una persona de ponerse nerviosa porque quizás no vendo algo que no soy. Soy así y cuando tengo que tocar sé lo que tengo que hacer y disfruto. Puede salir muy bien, puede salir más o menos, pero creo que eso es lo que propongo. Lo que soy, lo doy y como dice Hernán: “lo que va, vuelve”.

Foto: Fruta - Dahaus

Bonus track

– Me quedé pensando en que sos hincha de River. ¿Cómo viviste la final? ¿Hiciste alguna promesa para ganar la copa?

– Hice cuatro promesas (risas). Una de esas era no cargar a nadie porque me parece que lo sufrí un montón y los hinchas de Boca también sufrieron un montón. Otra que le llevé a mi viejo una camiseta que la usé por primera vez cuando Barovero le atajó el penal a Gigliotti. Estábamos en la cancha y esa fue mi camiseta de la suerte hasta acá así que si salíamos campeones se la llevaba y se la lleve. También dejé de fumar. Ya casi hace un mes y medio que no fumo. ¡Esa fue brava! (risas). Y me falta, ahora estos meses que estuve con mucho laburo, que dije que iba a arrancar a hacer natación para hacer un poco de deporte y estar mejor


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *