Analizamos con datos y testimonios cómo impactó el precio del dólar en la escena local y porque puede ser una oportunidad para los DJs locales.

Nadie que viva en la Argentina puede desconocer que la economía de este país está y estuvo siempre condicionada por los valores que tenga el dólar, según las ganas del mercado y los grandes poderes financieros. Combustibles, plásticos, productos importados, servicios y, por decantación, todo lo que consumimos está ligado al dólar y sus altibajos. Si sube la moneda norteamericana, sube el costo de vida.

Como es sabido, el 2018 fue un año fatal para nuestro país en cuestiones económicas y más precisamente monetarias. Para hacer un repaso rápido: hasta finales de abril, el dólar se mantuvo entre los 18 y 20 pesos, un precio relativamente estable y moderado. A principios de mayo vino la primera crecida: pasó a $22,20 el 3 de mayo y $24,98 el 14 del mismo mes; casi 5 pesos en 15 días. Luego, el descontrol total: $28,09 el 15 de junio, $29,98 el 13 de agosto, casi $39 pesos el 30 del mismo mes, para terminar tocando picos de 43 pesos por dólar el 28 de septiembre. Después, osciló entre $35 y $40 hasta el día de hoy (fuente: Trading View).

Gráfico que demuestra la variación del dólar a través de los meses. Fuente: Trading View

El impacto en la escena electrónica

Como era de esperarse, la escena electrónica cordobesa se vio afectada por la coyuntura cambiaria. Esto se vio manifestado principalmente en las carteleras de boliches y fiestas, ya que paulatinamente empezaron a bajar la frecuencia de nombres internacionales en los principales puntos de música y cultura electrónica de la ciudad.

¿Cómo se explica esto? Simple: los DJs internacionales cobran en dólares. No hay más vuelta que darle. Imaginémonos en la posición de un organizador de fiestas: en 3 meses se pasó de pagar un dólar a 20 pesos, a otro a casi 40. Para darnos una idea, un DJ internacional de un renombre moderado puede llegar a cobrar 3.000 dólares de caché y un nombre más reconocido puede alcanzar los 10.000 dólares. Pongamos números: si el DJ cobra, por ejemplo, 5.000 dólares, en mayo se pagaban 100.000 pesos pero por el mismo DJ, en agosto, se debía pagar $150 mil y en septiembre casi 200 mil pesos. Una escalada del 100% en sólo 3 meses.

Según las fuentes consultadas por Córdoba Beat, solamente la variación del dólar, de un día para el otro, hizo caer entre un 20% y 40% la rentabilidad estimada para eventos masivos.

Pero no sólo acaba en más o menos DJs internacionales. Los precios de las entradas para fiestas internacionales (tanto clubes como masivas) empezaron a subir poco a poco, para pasar de un promedio de $300 a no menos de $500 pesos por fiesta (siendo generosos).

Córdoba Beat  se comunicó con diferentes dueños de boliches y productoras para conocer más sobre el impacto. Nelson Rezzónico, uno de los responsables de Frida Room, subrayó que “sobre todo le afectó mucho a los clubes, a Frida, Dahaus, Club Berlín”. Explicó que “los márgenes son más chicos, porque es más difícil cobrar una entrada cara, y sobre todo en el final de año donde abren los ‘open air’ como La Estación, La Fábrica. La gente no tiene plata para ir a todas las fiestas entonces empieza a elegir a cuáles ir, y en relación a eso uno opta por no gastar tanto presupuesto en los clubes”.

Guillermo Herrera, una de las cabezas de RIOT, coincidía en que el precio del dólar afectó ya que el incremento “no se puede inmediatamente trasladar a la gente, más cuando no es un DJ súper taquillero. Y además se hace más difícil apostar por DJs internacionales chicos o talentos emergentes e incluso también DJs de término medio”.

Emiliano Granata, uno de los dueños de Club Berlín, al ser consultado por Córdoba Beat sobre este problema, afirmaba que “a nivel club generó una traba gigante. Artistas que eran relativamente redituables pasaron a costar el doble. Por eso decidimos apostar por lo local hasta ver si se estabiliza”. También agregó que “no es solamente con los artistas. Todos los proveedores sienten aumentos de sus costos y nos los trasladan a nosotros”.

La cultura local, el análisis que nos importa

En la vista rápida y superficial, uno puede fácilmente caer en la conclusión de que esta situación es negativa para la escena electrónica de Córdoba. La cantidad de DJs internacionales que venían a nuestra ciudad va a disminuir y las entradas van a empezar a aumentar de valor.

Pero, aunque no parezca, es una muy buena oportunidad para que los DJs y ciclos locales comiencen a tener espacios para mostrarse y organizar eventos con tonada cordobesa. Frente a la dificultad de los productores de fiestas para conseguir DJs internacionales sin desangrarse económicamente, es una opción muy rentable hacer fiestas con DJs locales o nacionales, con cachés y exigencias mucho menores a los internacionales.

Ejemplos de esto ya se están viendo en Córdoba. Los boliches dedicados a la electrónica tienen cada vez menos fechas internacionales y están volcándose a lo nacional y local. Club Berlín, en sus últimas noches, viene alojando DJs nacionales como Jorge Savoretti, Toomy Disco, Seph y Farceb, más fechas enteramente locales (Luciano Le Bihan, Marce del Boca, Rotwang, She Teiks, Rodri Vacis y más en el 5to aniversario; John Rosignoli, Juan Pablo Biscay, entre otros el pasado sábado 3/11).

Similar es el caso de Frida Room, con fechas como Franco Cinelli y Nacho Bolognani el 20/10, el ciclo #LostInTime con Nicolás Rada y Ezequiel Arias el 27/10 e incluso el próximo sábado 10 de noviembre cuando el ciclo “Podcast” llegue al boliche para presentar su primer aniversario con Fyfty, Knowbru, Matthias Popoff y Matteo Gritti como plato principal.

Fruta/Dahaus tampoco es la excepción, aunque habitualmente está acostumbrado a tener más fiestas locales. El 26/10 se presentó el showcase de DKR, “National Beats”, con Nektar Agu, Rodrigo Dp, Dani Labb, Maxi Fried y Pedro Lambert. Anteriormente también supo recibir al showcase “Dreamers” de Fernando Ferreyra y antes festejar los 30 años de carrera de Cristobal Paz.

Desde Córdoba Beat ya afirmamos que los DJs de Córdoba y Argentina tienen la misma o, a veces, más calidad que muchos de los disc jockeys internacionales. Por eso, como auguraban los antiguos chinos, una crisis puede ser una oportunidad. En este caso, la suba de una moneda tan necesaria como el dólar puede aparecer como una chance para que los clubes empiecen a mirar a la escena local como una salida frente a los altos costos y que los DJs cordobeses tengan la primera plana que necesitan para que toda la cultura local aflore. Más adelante llegará el día en que estos artistas serán elegidos no sólo por ser una salida económica sino por destacarse musicalmente, como debe ser. No falta mucho. Quedará para una próxima nota.


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