El próximo fin de semana se presenta en Córdoba Hernán Cattaneo, un referente del Progressive House, y la convocatoria evidencia un boom de este estilo de música en nuestra ciudad y en el resto del mundo. ¿Qué caracteriza a este género?

Córdoba es una de las plazas más hermosas que tiene el país -por no decir Latinoamérica- y en el último tiempo se siente que se respira mucho progre. No solo por la decisión de Hernán Cattaneo (considerado el mejor DJ del género Progressive House en los DJ Awards) de elegir Córdoba para volver al país y para, espero, generar un ciclo anual, sino también por otros aspectos que nos posicionan como referentes del género.

Si vemos las publicaciones y los nombres de los DJs locales, podemos ver que están siendo referencia dentro de ese estilo musical: Lucas Rossi, Antrim, Ezequiel Arias, Funk-state, Luis Bondio y la lista sigue. La Fábrica decidió este año abrir la temporada con una fecha netamente progre: Cid Inc y Yotto. Por supuesto que todos estos artistas rotan también entre lo que es el Deep House, el Tech House y hasta el Melodic Techno; ninguno está casado con un género exclusivo. Pero predomina el Progressive como referencia. Estamos en un momento de auge y bienvenido sea.

La historia (difusa y no del todo completa) posiciona al Progressive en los ’90 como un género que mezcla el Acid House y el Trance, con influencias del Eurodance. No sé si estoy de acuerdo con esa definición, pero sí entiendo que es un género con beats profundos, bajos sostenidos y donde predomina lo melódico. Un género exploratorio, de mucho ambiente, donde lo rítmico no es lo esencial, pero con groove.

Los sellos que históricamente presentaron al género son Guerrilla Records, Renaissance y Hooj Choons, entre otros, y provenían de Europa, principalmente del Reino Unido. Los grandes referentes, el cuarteto indiscutible, son Nick Warren, Sasha, John Digweed y el ya mencionado Hernán. Históricos, por así decirlo. Hoy ya hay gran cantidad de sellos como Lost & Found, Anjunadeep, Bonzai Progressive y hasta Or Two Strangers, de Córdoba. Sudbeat es un referente mundial del género y es argentino, como también los artistas Soundexile, Martín García y Kevin Di Serna.

Décadas atrás, en sus inicios, el género no sonaba como suena hoy. Pero es un estilo que se amiga con las nuevas tendencias y experimentaciones. Fue incorporando sonidos, ritmos y recursos de otros géneros para ir transformándose. Siempre dentro de una forma característica de composición, de un estilo que le brinda su carácter de progresivo. Las formas aparecen de a poco, los sonidos se van incorporando, los ambientes son más extensos, la vocals son transiciones celestiales, hay menos cortes. Esto hace que los tracks sean más largos. En lo personal, siento también que es el género en el que los graves más te acarician. En alguna fiesta, alguien me dijo que era el género del amor.

Quedará en el anecdotario de este estilo ese momento en que se categorizaban las producciones de Hardwell, W&W o Axwell como “Progressive house”. Según cuenta Jay Ros, la confusión nace por Swedish House Mafia, que sí había publicado tracks de progre en Renaissance y en Global Underground, pero que luego viró hacia un ritmo más cercano el EDM y al Big Room. Beatport siguió catalogando sus tracks como Progressive house y cuando fueron surgiendo estos nuevos artistas de antecedentes y sonidos parecidos, comenzó a expanderse más la categoría. No duró mucho el malentedido, supongo que un momento ya era imposible meter en la misma bolsa a Guy J y a W&W.

Tiene algo, sin duda. Cuando quiero recomendarle a un amigo o amiga que no es habitué de la electrónica pero que ama la música, siempre pienso en un track de Progressive. No siempre funciona, no siempre engancha, pero tampoco disgusta. Y no lo hago porque considere que sea mejor que otros estilos, para nada. Esa discusión es innecesaria: nos gusta la música, nos gusta bailarla.

Será quizás que lo hago por su cercanía al rock progresivo, por sus recursos melódicos. Porque hay remixes de canciones de Pink Floyd, Radiohead, Depeche Mode y de XX. O porque llama la atención que uno de los máximos exponentes sea argentino. Como sea, es un estilo que agrada y que seguirá creciendo, y parte de ese crecimiento se dará en nuestra ciudad.      

Artículos relacionados


Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *